Curiositats

Raúl Arévalo, la madurez de un tipo normal

El otro día fui a ver El aviso de Daniel Calparsoro.  El film propone un rompecabezas prometedor pero se va desinflando a medida que avanza la película. Como no me pareció una obra destacable he pensado que voy a hablar del protagonista de la peli. Raúl Arévalo, un tipo que empezó desde cero con su “compadre” Daniel Sánchez Arévalo y se ha convertido en un impresicindible de los mejores directores de nuestro país. Conocí a los dos Arévalos (Raúl y Daniel) en la presentación de la ópera prima del director madrileño Azuloscurocasinegro. Vinieron a Lleida, als cinemes Funatic y compartieron ideas y vivencias con los espectadores que nos acercamos a ver la película. Los dos ya prometían… y estamos hablando de 2006. Han pasado 12 años y he podido ver cómo la carrera de Raúl Arévalo ha ido creciendo imparablemente.

Azuloscurocasinegro le valió los primeros premios pero también le abrió las puertas a otros proyectos más ambiciosos. En 2007 Antonio Banderas lo elegía para ser uno de los protagonistas de El camino de los ingleses. Después vendrían papeles maravillosos como el de Los Girasoles Ciegos o Siete Mesas de Billar francés. Y trabajo codo con codo con los grandes cineastas españoles: Gracia Querejeta, José Luís Cuerda, Daniel Calparsoro y Pedro Almodóvar. Sí, sí, Pedro también cayó rendido a los pies de un Arévalo que junto con Javier Cámara y Carlos Areces configura un trio de azafatos “singulares” en la comedia Los amantes pasajeros.

El actor nacido en Móstoles ha interpretado también a un agente policial en el thriller La isla mínima. El mismo año estrenó la comedia Las ovejas no pierden el tren, película en la que hacía pareja con Inma Cuesta o Murieron por encima de sus posibilidades (2014), comedia en torno a la crisis económica. Más tarde participó en el thriller Cien años de perdón.

Es en este mismo año que debuta como director de largometrajes con Tarde para la ira thriller protagonizado por Antonio de la Torre que le valió un Goya a la dirección novel y otro al mejor guión original. En 2017 tampoco ha parado de trabajar y le podemos ver en Oro de Agustín Díaz Yanes y en la ya comentada al inicio del post El aviso. Creo que tenemos Raúl Arévalo para rato y yo que me alegro!!!

 

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Pel.lícules

La forma del agua, un cuento de hadas?

Creo que formo parte del reducido grupo de espectadores que no se ha deleitado con “La forma del agua” de Guillermo del Toro. Pero me voy a explicar, que no a justificar.

La fábula de amor anfibio presentada por del Toro contiene un gran mensaje que llega a todos los niveles y es que las personas excluidas de una sociedad dominada por las cosas bellas también pueden y se enamoran “a lo bestia”. Precisamente uno de los protagonistas de esta historia de amor es un “monstruo” que sólo puede vivir en el agua y que es salvado tanto a nivel físico como emocional por Elisa, una chica de la limpieza muda y con pocos amigos. Brillantemente interpretada por Sally Hawkins, esta joven vive en un diminuto apartamento de estética Amélie pero mucho menos naïf.

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Con la Guerra Fría de escenario, en el laboratorio donde trabaja Elisa llega la extraña criatura, una especie de hombre anfibio similar al monstruo de la laguna, un proyecto secreto con el que el Gobierno pretende adelantar a los rusos en la carrera armamentística. A cargo del experimento está el agente Strickland, Michael Shannon. Pura encarnación del hombre autoritario: engreído, misógino, violento y poco dado a escuchar a los demás. E, ironías de la vida en un laboratorio de máxima seguridad también se tiene que limpiar y ahí es donde Elisa entra en contacto con el monstruo. También es donde empieza una historia de amor y sexo (sí señores, Del Toro no se corta a la hora de mostrar el apareamiento de un humano y un anfibio) que se convierte en algo poco visto hasta ahora.

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Pero el quid de la película y hacia donde deriva toda la historia es en el acercamiento de estos personajes, primero a través de la curiosidad y luego más allá del raciocinio. El director, muy acostumbrado a las películas de fantasía y ciencia ficción, ahonda más en los sentimientos de la pareja. Se trata de un film más cercano a “El laberinto del fauno” o de “La Cumbre Escarlata” que a “Hellboy“, por ejemplo.

Ganadora en los festivales de Venecia, Toronto, Globos de Oro a mejor director y banda sonora y nominada a 13 oscars,  La forma del agua acaba siendo un cuento entrañable y melancólico, bien rodado pero excesivo en metraje.