Documentals

Visages et villages: el milagro de Varda

Agnès Varda es como una Amélie de 90 años. Ella es la directora de un entrañable documental en el que colabora con el joven artista gráfico francés JR que pretende recuperar la memoria de pueblos, aldeas y villas francesas a través del arte. Quiere mostrar a la sociedad aquello que a veces no se ve por “normal”. La película se presenta como un cuaderno de viaje en que Varda cuenta al espectador (como en casi todos sus filmes) parte de su vida a través de las historias que nacen de las paradas que hacen junto a JR. Unas paradas que transforman el lugar que visitan (emocional y literalmente). El público acompaña a este dúo de artistas (que se llevan 60 años de diferencia) en su peregrinación por sitios con charme francés que acaban siendo objeto de reivindicación o recuerdo.

Con una furgoneta transformada en una gran cámara fotográfica Agnès y JR van coleccionando estaciones de paso que dejan al azar y que acaban formando parte de sus recuerdos. Me apetece destacar uno de los momentos del filme que pone de manifiesto ese empoderamiento femenino, reivindicado siempre por Varda, de las mujeres que están al lado de los estibadores. La cineasta de la Nouvelle Vague las transforma en auténticos totems que presiden el muelle de Le Havre y así, cada paso que dan la pareja artística, te acerca al buenrollismo que desprende todo el documental.

Ese buen rollo se rompe hacia el final con un episodio que muestra, una vez más, el carácter uraño y intransigente de un Godard que hace llorar a la protagonista. No obstante, el filme huye hacia adelante y recupera el tono de liberación que respira todo el viaje. Es un gran homenaje a la particular visión de vida de una “giganta” que a sus casi 100 años no consigue desprenderse de esa mirada naïf del mundo.

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Muchos hijos, un mono y un castillo

Julita es la musa de Gustavo Salmerón y se ha convertido en “nuestra musa”. Julita es la protagonista del documental Muchos hijos, un mono y un castillo que está recogiendo premios en muchos de los festivales a los que se presenta. La idea parte de la mente de Salmerón (actor convertido en director, con ayuda de su compañera Beatriz Montañez) y se grava durante 14 años. Todo empieza durante una matanza del cerdo en el castillo que luego se volverá parte imprescindible del documental.

Julita es la matriarca del clan Salmerón. Casada con el señor Salmerón y madre de seis hijos (sí, seis!) empieza explicando a cámara lo que quiere que hagan con ella cuando se muera para comprobar que está muerta de verdad. Empiezan las primeras risas que nos acompañaran a lo largo de las peripecias de esta mujer que ha visto cumplidos sus tres sueños en el vida: tener muchos hijos, tener un mono (que se volvió muy violento) y tener un castillo (que tuvo que vender porque tenía muchas deudas). Aunque el hilo conductor de la historia surrealista de este clan es la búsqueda de unas vértebras de la abuela de la protagonista que el director (hijo) quiere enterrar para que no traigan mala suerte.

En todo este trayecto por la vida de Julita, ella se erige com una gigante de la naturalidad más absoluta. Es sublime el momento que muestra su tenedor (extensible) para gracia de todos sus espectadores. Especialmente tronchante  también es el momento en el que Julita -que ahora es “medio atea”- confiesa a cámara que fue falangista. El hijo no da crédito y le pregunta muchas cosas. Sus respuestas son surrealistas y, al mismo tiempo, certeras.

También tenemos otras madres de cine, protagonistas de los proyectos de sus hijos. Destacar a:

  • El desencanto‘ (Jaime Chávarri, 1976). Mítico documental que muestra la crónica de una excéntrica familia, los Panero.
  • Familystrip‘ (Lluís Miñarro, 2009). La madre del productor Lluís Miñarro conversa con su esposo mientras un joven pintor, Francisco Herrero, pinta un retrato familiar.
  • Carmina o revienta‘ (Paco León, 2012). Quizás el ejemplo más reciente que tenemos sobre una matriarca es el de Carmina Barrios. Una fuerza de la naturaleza que descubrió su hijo Paco y que ha protagonizado ya dos largos del actor también reconvertido en director.